1844-1920.
Ingeniero y político.
Acabados sus estudios de ingeniería se introdujo en el mundo de la política ocupando los cargos de Gobernador Civil de Lérida, Orense y La Coruña, a la vez que fue comisionado por el gobierno para poner fin a la esclavitud en la colonia insular de Puerto Rico. En 1874, tras la caída de la Primera República, Arturo Soria se dedicó a sus negocios, como la construcción y explotación del Tranvía de Estaciones y Mercados de Madrid a partir de 1877.
Pero no será hasta 1882 cuando realice el proyecto de la «Ciudad Lineal», su obra más importante y, sin duda, la experiencia urbana más singular que se realizó en Madrid a finales del siglo XIX. Tanto es así, que su obra constituye una memorable aportación a la cultura urbana al servir de modelo a nuevos trazados urbanos que se construirían fuera de nuestras fronteras, y con seguidores tan notables como Le Corbusier.
Lo que proponía Arturo Soria era ordenar a escala territorial los núcleos urbanos que ya existían en la periferia, mediante la creación de un asentamiento urbano ligado a una línea de ferrocarril, es decir, crear entorno a Madrid una corona urbanizada que uniera las localidades de Pozuelo, Carabanchel, Villaverde, Vallecas, Vicálvaro, Canillas, Hortaleza y Fuencarral. Lamentablemente, sólo llegarían a realizarse los 5 Km. que unían la antigua carretera de Aragón con el Pinar de Chamartín, esto es, lo que hoy conocemos como Ciudad Lineal. Su construcción se inició en 1892 y a al año siguiente obtuvo su primer reconocimiento internacional en la Exposición Universal de Chicago.
En 1894 Arturo Soria constituyó la Compañía Madrileña de Urbanización para llevar a cabo tamaña empresa y para explotar las líneas del ferrocarril que recorrían longitudinalmente su ciudad y conectaban con Madrid -en la imagen cartel publicitario de la Ciudad Lineal-. |