Durante la II República, el Ayuntamiento de Madrid impulsó un Plan General de Mercados en donde se planteaba la construcción tanto de mercados de barrio, como de mercados centrales específicos.
De entre los primeros, el Ayuntamiento encargó al arquitecto Francisco Javier Ferrero la construcción de un gran mercado en la plaza de Olavide, que sustituyera a otro anterior más pequeño. Construido en 1934, fue realizado en hierro y hormigón, levantándose su estructura sobre una planta octogonal de buenas proporciones. Fue derribado en 1974. |