A los pocos años de la inauguración del Canal de Isabel II, los 58.000 metros cúbicos de agua del depósito del Campo de Guardias resultaban insuficientes para abastecer a una población en continuo crecimiento, y a una ciudad cuya expansión por los nuevos barrios del ensanche era ya más que inminente.
Ante esta situación, en 1865 se empezó a construir un segundo depósito de agua, que situado entre las calles Bravo Murillo y Santa Engracia -y con una capacidad para 183.000 metros cúbicos-, entró en servicio en 1876. |