Madrid , 16 de Septiembre de 2014

HISTORIA de Madrid

Evolución de la ciudad

Crecimiento urbano:

Desde el siglo IX al 1939...
Madrid Corte ...

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Madrid Medieval

En el Siglo X

En el Siglo XII

Murallas medievales

En el Siglo XIII

En el Siglo XIV

En el Siglo XV

En torno al año 1535

MADRID CORTE

Impacto de la corte (hasta 1600)




Madrid Capital

Madrid en el año 1875

Madrid en el año 1900

Madrid en el año 1936

Sabías que..

El siglo XVI va a ser decisivo para la ciudad de Madrid, especialmente a partir de 1561, año en que Felipe II decide convertir a la Villa del Manzanares en sede de la Corte de la monarquía hispana, hecho que condicionará su fisonomía, su sociedad, su urbanismo, y en definitiva su historia.
Ya desde principios de la centuria se observa un progresivo florecimiento de nuevos establecimientos –sobre todo conventuales y hospitalarios- que acompañan al crecimiento de la ciudad y que se situarán en los espacios limítrofes del arrabal y en exterior de la ciudad. En este sentido, destaca el establecimiento extra muros de los conventos de San Jerónimo el Real y Nuestra Señora de Atocha.
En cuanto al primero, aunque había sido fundado por Enrique IV en 1464 junto al camino de El Pardo, va a ser en 1503 cuando bajo licencia de los Reyes Católicos se va a trasladar a Madrid, situándose en lo alto del Prado Viejo. Respecto al de Nuestra Señora de Atocha, de religiosos dominicos, fue fundado en 1523 por Fray García de Loaysa (inquisidor general) y Fray Juan Hurtado de Mendoza (confesor de Carlos V) en virtud de un breve de Adrián VI, situándose sobre una antigua ermita en donde – ya desde tiempo inmemorial- se daba culto a la Virgen de Atocha.
También va a ser de gran importancia la decisión que tomó Carlos I de reformar el Alcázar madrileño en 1536 para darle un aspecto más cortesano y palaciego. Así bajo la dirección de los maestros de obras Luis de Vega y Alonso Covarrubias se duplicó la superficie del edificio, levantándose entre otras dependencias un cuarto para la reina entorno a un segundo patio, y una nueva fachada rematada por las armas imperiales. Vemos, pues, que antes del establecimiento de la Corte la ciudad de Madrid fue adquiriendo una importancia creciente entre las otras ciudades del reino.
A esta tendencia habría que añadir la creación de nuevas instituciones, como por ejemplo, la capilla del Obispo junto a la parroquia de San Andrés (1520); el traslado en 1529 del Hospital de Corte o del Buen Suceso a la Puerta del Sol; o la fundación de los conventos de San Felipe el Real (1546), de las Descalzas Reales (1559), o del convento y hospital de Antón Martín (1552).
Pero va a ser a partir de 1561, año en que Felipe II se instala en Madrid, cuando empiecen a aflorar mayor número de instituciones y nuevos edificios, sobre todo de órdenes religiosas. Así, hasta 1600, y atraídos por el “efecto Corte” se van a instalar en la ciudad los conventos de la Victoria (1561), Santísima Trinidad (1562), los Ángeles (1563), La Merced (1564), San Bernardino -extramuros de la ciudad- (1572), Carmen Calzado (1573), Santo Tomás (1583), los de Santa Ana y San Hermenegildo (1586), el de Santa María Magdalena (1587), el de las monjas de Pinto -que se trasladan a Madrid desde dicha localidad en 1588-, el de Doña María de Aragón (1590), el de Agustinos Recoletos (1592), el del Espíritu Santo (1594), el de San Bernardo (1596), y el de San Antonio Abad (1597).
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