Madrid , 18 de Octubre de 2018

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INSTITUTO DE SAN ISIDRO

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Sabías que..

Dirección: Calle de Toledo, 39.

Situado a las espaldas del desaparecido monasterio de la Concepción Jerónima, se trata del antiguo Colegio Imperial de la Compañía de Jesús. Los orígenes del Colegio se remontan a 1558, cuando el conde de Feria, a propuesta del padre Rivadeneyra, decidió fundar un colegio jesuita en Madrid. En un principio, iba a estar situado en un terreno que se compró a don Bernardino de Mendoza junto a la puerta de Balnadú, pero al estar estos terrenos insertos en el proyecto de la prolongación del Alcázar, Felipe II decidió paralizar su construcción.
El siguiente y definitivo emplazamiento fue sobre un terreno en la calle Toledo, cedido a la Compañía por doña Leonor Mascareñas, dama de la emperatriz Isabel y de doña María de Portugal. En 1564 se construyó un primer edificio que empezó a funcionar en 1572 por orden de San Francisco de Borja, ofreciendo los estudios de gramática, retórica y teología.
No tardó el colegio en adquirir una relevante posición en el entorno de la Corte, siendo de gran importancia su relación con la Emperatriz doña María de Austria, hija de Carlos V y esposa del emperador Maximiliano, y quien tras enviudar en 1581 regresó a Madrid para ingresar en el monasterio de las Descalzas Reales. La Emperatriz, que tuvo una gran predilección por la Compañía, dejó parte de su fortuna para que el colegio fuera reconstruido de nueva planta. Así, tras fallecer en 1603, y tras no pocas diferencias entre sus otros herederos, el colegio fue vuelto a fundar con el nombre de Colegio Imperial, quedando doña María como patrona, dotadora y fundadora del mismo.
Tras este acontecimiento, entre 1622 y 1644 se construyó el edificio actual, obra de los arquitectos Francisco Bautista y Melchor de Bueras. Durante este periodo no cesó la actividad docente, incluso el colegio amplió su oferta educativa en 1627 con la fundación de los Reales Estudios de San Isidro, labor que continuó funcionando con normalidad hasta la expulsión de los jesuitas en 1767, y posteriormente ejercida por maestros directamente nombrados por el rey.
Desde 1815, y con la única excepción del trienio liberal, los Estudios fueron otra vez encomendados a los jesuitas, quienes lo regentaron hasta que en 1834 fueron de nuevo expulsados. En 1845, los Estudios se transforman definitivamente en el actual Instituto San Isidro, dependiente entonces de la Universidad Central. En 1876, se unieron temporalmente al edificio la Escuela de Arquitectura y la Escuela de Artes y Oficios, lo que obligó a emprender una reforma de ampliación del edificio, llevada a cabo por el arquitecto Francisco Jareño y Alarcón, quien además lo dotó de una entrada independiente.
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