Madrid , 22 de Abril de 2018

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PALACIO DE ZABALBURU



PALACIO DE ZABALBURU

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Sabías que..

Dirección: Calle del Marqués del Duero, 7, c/v Calle de Salustiano Olózaga, 8, c/v Calle de Pedro Muñoz Seca.

Este palacio es de la misma época que los palacios del Marqués de Linares y del Conde de la Fuente Nueva de Arenzana, todos ellos se construyeron en las primeras manzanas comprendidas entre el Paseo de Recoletos y la calle de Serrano, próximas a la Plaza de la Cibeles. Es indudable que la ubicación de estos palacios en este lugar se debió a la atracción que ejercía sobre la aristocracia y las clases altas de la sociedad el palacio del Marqués de Salamanca, construido unos años antes por Pascual y Colomer. Y es que la reordenación urbanistica del Paseo de Recoletos, siguiendo las directrices que ya apuntara Mesonero Romanos en su plan de reformas internas de 1846, determinó el perfil social que habitaría en las primeras edificaciones del nuevo barrio de Salamanca, inercia social que se materializó en el anteproyecto de Ensanche diseñado por Carlos María de Castro en 1857.
El palacio de Zabalburu fue proyectado en 1872 por el arquitecto José Segundo de Lema, quien también se encarga de dirigir las obras de su construcción entre 1876 y 1878. El edificio resultante sigue las tendencias arquitectónicas del racionalismo neogótico que en su día impulsó el arquitecto francés Viollet-le-Duc en su obra «Entretiens sur l´Architecture». Las reminiscencias medievales se pueden apreciar en los materiales empleados y en la composición de puertas, ventanas, rejerías y marquesinas, en la escalera de cantería del patio de carruajes, que con dos accesos simétricos viene a comunicar con la zona noble del palacio, y, sobre todo, en el balcón que preside el chaflán, que nos traslada a la época medieval centroeuropea.
En el siglo XX se van a realizar importantes reformas en el palacio, la primera fue encargada en 1900 al arquitecto Severiano Sainz de Lastra y consistió en el cerramiento de huecos y patios interiores a la altura del primer piso; las siguientes reformas las realizó el arquitecto Luis Landecho y se centraron en la ubicación de un invernadero en el patio posterior, que no resultó muy adecuado por su orientación septentrional (1911), la construcción de un pabellón con salón de fumadores y terraza (1917) y, por último, se añadió un piso por la parte del palacio que daba a la calle del Marqués del Duero (1919).
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